El Baixo Miño en la antigüedad

Es copia del trabajo publicado por  Patricia Valle Abad

Este escrito forma parte de un trabajo publicado en el libro Paisajes Culturales del agua, editado por la Deputación de Ourense en el  año 2015 .  Ver nota al final del trabajo.

 

11.2. EL BAIXO MIÑO EN LA ANTIGÜEDAD

 

El territorio bañado por el río Miño -entre los municipios de Tui y A Guarda en el lado español, y entre Valença  y Caminha en el lado portugués- reviste un gran interés tanto arqueológico como histórico. El río, navegable en la mayor parte de su trazado, sirvió a lo largo de las diferentes épocas históricas como eje dinamizador, social y económico de las poblaciones que habitaban y, aún hoy, habitan en sus orillas.

     No debe extrañarnos pues, que en los últimos años hayan surgido estudios o propuestas de estudio en torno a este territorio, en gran medida aún bastante desconocido. Dentro de este marco podemos englobar el proyecto de recuperación de la villa de Currás. De hecho, uno de sus objetivos ha sido, además de investigar en profundidad los restos arqueológicos del yacimiento, encuadrar territorial y cronológicamente dicho yacimiento en el contexto de un área mucho más amplia, pero geográficamente muy bien definida, como es el valle final del río Miño.

      En ese marco se encuadra el desarrollo de una tesis de licenciatura, centrada en el estudio del territorio fronterizo del Baixo Miño entre la Edad de Hierro y la Alta Edad Media, partiendo de los resultados obtenidos en el yacimiento de Currás. Para ello se han establecido una serie de líneas de investigación que ayuden a reconstruir el paisaje del Baixo Miño durante este periodo.

      En este estudio, elaborado por la doctoranda P. Valle Abad, se pretende identificar y analizar todos los vestigios arqueológicos existentes en esta zona, con el objetivo de conocer la distribución de los mismos y aproximarnos de este modo a la caracterización de la ocupación del territorio en la Antigüedad y su evolución desde una perspectiva diacrónica. Los medios empleados para este arduo trabajo de inventario previo han sido la consulta y vaciado de los catálogos oficiales de patrimonio arqueológico existentes en la Dirección Xeral do Patrimonio Cultural de la Xunta de Galicia (accesibles especialmente a través de las fichas incluidas en los PXOM de los diferentes municipios) o bien en la Direçao Geral do Património Cultural del gobierno portugués (para el caso de los municipios del otro lado del Miño). Obviamente, también han sido consultadas otras fuentes bibliográficas, en especial aquellos trabajos que tratan la zona en cuestión desde una perspectiva regional o comarcal (143).

      En el momento actual, se han identificado unos 190 yacimientos, preliminarmente catalogados en las categorías de castros, asentamientos romanos, necrópolis, explotaciones mineras, restos viarios y hallazgos aislados. Como era de esperar, la inmensa mayoría de estos yacimientos son de tipo habitacional, tanto en la edad de hierro como en época romana. En esta última época aparecen las necrópolis, no muy abundantes en relación a los asentamientos habitacionales, pero sí con interesantes y significativas pervivencias durante la etapa altomedieval. También forman un interesante y bien definido grupo las explotaciones auríferas, de cronología exclusivamente romana, así como los vestigios de índole viaria (caminos, puentes y miliarios), mayoritariamente romanos pero con claras perduraciones/ transformaciones en los siglos medievales (fig. 52).

 

       En su conjunto, se ha prestado una especial atención a la evolución diacrónica de estos  enclaves  (continuidad / discontinuidad, variabilidad, transformaciones /modificaciones), así como a su análisis locacional (patrones de ubicación, interrelación entre asentamientos, articulación conjunta del territorio, etc.).

       En general, se aprecia un progresivo acercamiento del asentamiento humano al río Miño, que se configura como eje central de la zona. Así observamos una dinámica por la que la distribución de los castros, en zonas altas y con mayor o menor cercanía al río, dapaso a asentamientos romanos más próximos al río y con una cierta línealidad que indica la existencia de vías de comunicación. Cabe destacar la presencia de algunos asentamientos de especial relevancia, probablemente con funciones de capitalidad comarcal, como pueden ser el castro galaicorromano de Santa Trega (A Guarda), el asentamiento romano de Lovelhe (Vila Nova de Cerveira) o el núcleo de Tude (Tui). Todos ellos muestran una clara vinculación directa con el río, bien sea por funcionar como puertos o como sitios de control estratégico y visual del valle. Son, además, asentamientos de muy amplia duración, habitados desde la edad del hierro hasta época romana, tardorromana e incluso medieval.

       Pendiente queda, de cara al futuro de la investigación, determinar la presencia de nuevos yacimientos o caracterizar mejor los ya localizados, clasificándolos no solo por tipologías, sino también por su significado territorial y evolución diacrónica. Otro punto pendiente es  determinar la influencia de los afluentes del Miño en la localización de los diversos asentamientos y su distribución en el territorio. Se intentará además reconstruir el paisaje de la  zona del Miño antes de la construcción de rellenos, presas y embalses, obras que han modificado de forma tan marcada la imagen actual de este río.

       Uno de los aspectos de mayor interés del estudio territorial del Baixo Miño en la antigüedad es el relativo a las vías de comunicación, terrestres y fluviales, existentes en este contexto. La distribución claramente líneal de no pocos asentamientos, así como de la gran mayoría de las explotaciones auríferas, nos induce a considerar la presencia de trazados viarios destinados a unir importantes zonas de ocupación presididas por estos enclaves. Los estudios previos sobre el sistema viario regional (144) en pocos casos ponen en relación las vías con los yacimientos arqueológicos conocidos, y no se ha publicado ningún mapa detallado que permita visualizar esa realidad en su conjunto. Nuestra propuesta incluye dicho mapa, donde también aparecen reflejadas las probables zonas de paso que debían existir para cruzar el río (fig. 53).

        La vía principal sin duda es el eje sur-norte que comunica Bracara Augusta (Braga) con Lucus Augusti (Lugo) a través de la depresión meridiana, bien conocida por las fuentes escritas (Vía XIX del Itinerario de Antonino) y con abundantes restos arqueológicos asociados (miliarios, calzadas, etc.), que cruzaría el Miño a la altura de Tude (Tui). Sin embargo, resultan más interesantes para nuestro estudio las vías secundarias comarcales, entre las que identificamos, con  base en la distribución de yacimientos, la toponimia local y la documentación medieval, una vía paralela al río por su banda gallega, entre Tui y A Guarda, sobre la que enlazarían otros caminos terciarios de índole comarcal (caso de la vía costera atlántica habitualmente identificada con la Vía xx per loca marítima del Itinerario de Antonino) o local (camino que enlaza la Vía xix con la secundaria Tui-A Guarda, cruzando el Miño a la altura de Vila Nova de Cerveira).

     Mención especial merecen los puntos de paso tradicionales para cruzar el Miño, probablemente de origen antiguo en atención a la distribución de los asentamientos y a los testimonios medievales. Además del paso principal Valença-Tui, identificamos otros probables pasajes fluviales entre Caminha-A Guarda, Lovelhe-Goián y Sao Pedro da Torre-Currás. En Lovelhe, además, existía un puerto fluvial, evidenciado en las intervenciones arqueológicas realizadas en el lugar. Los otros pasos del río propuestos no están tan bien documentados, constituyendo, de momento, meras hipótesis interpretativas que será necesario refrendar o refutar en el futuro.

     Por último, no es posible completar la imagen del paisaje antiguo del Baixo Miño sin atender a la explotación económica del territorio. Contamos para ello con una docena de explotaciones mineras -casi todas dedicadas a la extracción de oro-y con algunos puertos fluviales -caso de Lovelhe-, a los que se podrían sumar aquellos asentamientos habitacionales suficientemente excavados (Santa Trega, Lovelhe, Currás, Tui) en los que se conocen materiales de índole agropecuaria y/o piscícola, o bien relacionados con la navegación y el comercio. Si a ello unimos la presencia del río, fácilmente navegable en su tramo hasta Tui, podemos inferir que debía existir una economía basada en la explotación de los recursos primarios (minería, agricultura, ganadería, pesca) y en la distribución y comercio de bienes alimentarios o de consumo por vía fluvial y marítima.

       Destaca la riqueza aurífera de la zona, con un importante conjunto de explotaciones a cielo abierto localizadas sobre los depósitos aluviales del Miño y sus afluentes (145) . Al igual que ocurre en otros distritos mineros del noroeste peninsular, es de suponer que estas explotaciones auríferas estuvieron a cargo directo del Estado romano y que implicaron una profunda transformación y reorganización del hábitat comarcal. La minería del oro también debió influir considerablemente en la economía de la zona, especialmente como causa directa de la creación de vías e infraestructuras.

        La producción agrícola y ganadera se deduce a partir de la evidente potencialidad del terreno en este sentido, así como del hallazgo de utensilios agrícolas (molinos, aperos y herramientas) o de huesos de animales domésticos en determinados yacimientos. En todo caso, aún es muy pronto para valorar la producción y consumo agropecuario en la región, a la espera de futuras investigaciones en los yacimientos conocidos que resulten más significativos al respecto. Algo similar ocurre con la pesca y el marisqueo, actividad económica que sin duda debió de ser muy relevante, pero de la que contamos por lo de ahora con muy pocas evidencias arqueológicas  (146).

        El comercio también debió de jugar un importante papel en la economía comarcal  puesto que, como ya se ha dicho, el Miño resultaba fácilmente navegable y hay constancia de algunos puertos a lo largo de su recorrido. Además, en los yacimientos suficientemente excavados (Santa Trega, Saa, Lovelhe, Currás, Tui), hay una presencia muy significativa de materiales importados -esencialmente ánforas y vajilla fina de mesa- que denotan un abastecimiento constante y una intensa comercialización de productos provenientes tanto del ámbito regional (sobre todo Braga) como del Mediterráneo, especialmente de su área oriental (147) . Obviamente, todos estos contactos comerciales se produjeron por vía fluvial y marítima, conectando e integrando el Baixo Miño con el resto del imperio romano.

 

11.3. PERSPECTIVAS DE FUTURO

 

El Baixo Miño, en conclusión, se nos presenta como un territorio muy bien definido, intensamente habitado con una variada gama de asentamientos, que nos permiten trazar una evolución diacrónica de ocupación del territorio desde la Edad del Hierro hasta la Alta Edad Media. Se caracteriza por una particular configuración íntimamente ligada al río, que siempre ha funcionado como causa y motor de su alto dinamismo histórico y socioeconómico, así como por su actual situación de zona fronteriza entre España y Portugal.

     Los trabajos hasta ahora desarrollados por Valle Abad, P., en su tesina necesariamente deberán ser completados hasta que se alcance el objetivo final de reconstruir, lo más integralmente posible, el paisaje del Baixo Miño durante la antigüedad. Como se ha visto, son muchos los puntos pendientes y, aunque no todos puedan ser resueltos en el momento actual debido a la ausencia de información, se intentará profundizar en ellos en la medida de lo posible, a la espera de nuevas intervenciones y/o estudios arqueológicos en yacimientos clave que puedan arrojar luz sobre el asunto. También creemos que es necesario contar con equipos interdisciplinares, integrados por expertos en diversas materias -paleoambientólogos, geógrafos, etc.- que permitan acercarnos de modo satisfactorio a la esquiva imagen que debía presentar el paisaje comarcal en la antigüedad.

 

Continua en el libro citado este párrafo pero referido el texto a otros temas...

 

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143 Destacan, para el lado portugués, los trabajos de ALMEIDA, C. A. B.: A arqueología proto-histórica e romana no concelho de Vila Nova de Cerveira, Vila Nova de Cerveira: 2000; ALMEIDA, C. A. B.: Povoamento romano do litoral minhoto entre Cávado e Minho, Vila Nova de Cerveira: 2003 (ed. del autor), y, especialmente, para todo el conjunto del Babeo Miño, la reciente tesis doctoral de CURRÁS REFOJOS, B. X.: Transformaciones sociales y territoriales en el Baixo Miño entre la Edad del Hierro y la integración en el imperio romano, 2014 (tesis doctoral leída en la Facultad de Geografía e Historia de la use el 24 de octubre de 2014). Otras aportaciones complementarias, más limitadas o parciales, son las de FILGUEIRA VALVERDE, J.; GARCIA ALÉN A.: «Materiales para la carta arqueológica de la provincia de Pontevedra», El Museo de Pontevedra, 8, 1956, pp. 30-214, o SÁNCHEZ-PARDO, J. C.; CURRÁS B. X.: •Political Articulation in the Late Antique Landscape ofGallaecia. The Case ofLower Miño Valley (6th-7th centuries AD)" 2014 (disponible online: https://www.academia.edu/2552302/Political_articulation_in_the_Late_Antique_landscape_of_Gallaecia._The_case_of_Lower_Mi%C3%Blo_Valley_6th-7th_centuries_ad_).

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144 Esencialmente MARTfNEZ DO TAMUXE, X.: La vía romana per loca marítima por el Bajo Miño y costa atlántica, A Guarda: Guardesa, 1975, y FERREIRA PRIEGUE, E.: •Los caminos medievales de Galicia», Boletín Auriense (Ourense: Museo Arqueológico Provincial), anexo 9, 1988.

 

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145 Los principales trabajos sobre la minería aurífera de la zona son los de CURRAS REFOJOS, B. X.; LóPEZ GONZÁLEZ, L. F.: «Minería romana y poblamiento en la cuenca del Babeo Miño», en MARTINS, C. M., et al. (coords.): Povoamento e explora~éio dos recursos mineiros na Europa atlántica occidental, Braga: 2011, pp. 179-202, y CURRAS REFOJOS, B. X.: op. cit.

 

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146 Esencialmente anzuelos y pesas de red, así como algunos concheiros que revelan el consumo habitual de pescados y mariscos. La mayoría de estos vestigios proceden del área de la desembocadura del Miño (castro de Santa Trega y yacimiento galaicorromano de Sáa), donde también se constata la presencia de salinas de evaporación de agua marina.

 

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147 Véase al respecto el caso de Currás (Gonzalez Soutelo, S.; Pérez Losada F. (eds.): op. cit.), con presencia de importaciones bracarenses, béticas, itálicas y orientales. A una escala más amplia (Gallaecia sur), véase como referencia el trabajo de FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ, A.: O comercio tardoantigo no noroeste peninsular: unha ana1ise da Gallaecia.

 

Volver 5

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Nota sobre este trabajo:

Este trabajo forma parte de este libro:

Paisajes Culturales del Agua. (Arqueología, Antigüedad, Territorio).

Ladislao Castro Pérez, Beatriz Comendador Rey, Elena de Uña-Álvarez, Fermín Pérez Losada, Susana Reboreda Morillo. (GEAAT)

Por cierto GEAAT  es el Grupo  de Arqueología, Antigüedade e Territorio.

Libro editado por la Deputación de Ourense en 2015.

Un libro que en principio seleccioné por uno de los temas que trata, concretamente en el capítulo 11,  trabajo que firman Patricia Valle Abad, Fermín Pérez Losada y Mariño Xosé Vázquez Mato: El yacimiento romano-medieval de Os Medos (Currás-Tomiño). Aproximación a la explotación de un territorio fluvial (Baixo Miño) entre la antiguedad y la edad Media. Muy en particular el apartado 11.2.- El Baixo Miño en la antiguedad. De Patricia Valle Abad, apartado que aparece, integramente  en  mi web, en el cajón de sastre del río Miño.

Decir que el libro me lo ha prestado la Biblioteca Provincial de Ourense, libro con esta referencia  B.P. Ourense 904 PAI , BO000011988,  y que se lo devolveré en unos días;  lo digo a efectos de poder consultarlo quien quiera.

Quiero agradecer a Patricia Valle Abad la facilidad que me dió para poder publicar este trabajo, así como sus palabras de ánimo para que este proyecto sobre el río Miño, mi página web,  resulte exitosa. Repito,  muchas gracias.

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Patricia Valle Abad es miembro de GEAAT  y de la Facultad de Historia de la Universidad de Vigo.

Ver algunos de sus trabajos publicados en este link.

Otros datos públicos sacados de internet:

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