LA CONFEDERACIÓN HIFROGRÁFICA Y LA xUNTA NEGOCIARÁN LOS
PERMISOS.
El Ministerio y la Consellería de
Medio Ambiente están estudiando, una a una, todas las
concesiones hidroeléctricas existentes en Galicia.
Entre las 20.000 licencias que dependen de la
Confederación Hidrográfica del Norte (CHN), la Xunta y
el Gobierno central han optado por concentrar sus
esfuerzos en las 26 principales presas hidroeléctricas
gallegas. Fuentes del Ministerio de Medio Ambiente
informaron de que se están buscando fórmulas para que
una parte de los ingresos de estas centrales
hidroeléctricas (unos 400 millones de euros por año)
reviertan a la economía gallega.
Tanto la Xunta como el Ministerio de Economía y Hacienda
ya han encargado estudios a varias universidades (entre
ellas la de Vigo) para la implantación de nuevos
impuestos verdes de competencia autonómica. Algunos
cálculos estiman que la Xunta podría obtener unos 70
millones de euros anuales de los embalses.
«Vamos a negociar con las empresas eléctricas una mejora
de las condiciones de explotación o determinadas
renuncias, tal y como ha hecho la Xunta, obteniendo la
renuncia de Unión Fenosa a varias minihidráulicas de
competencia autonómica», explicaron fuentes del
Ministerio de Medio Ambiente.
En las revisiones realizadas hasta ahora por la CHN, el
organismo público del que dependen los embalses de las
cuencas del Miño y del Sil, ya se han detectado más de
200 concesiones caducadas que revertirán al dominio
público.
«Haremos que se cumpla la legalidad, porque existen
muchas dudas que hay que despejar», declaró a este
periódico un responsable de la CHN.
Hasta el 2061
La Confederación Hidrográfica del Norte acaba de
elaborar un estudio que revela que el 87,5% de las
hidráulicas instaladas en Galicia aún disponen de
permisos de explotación hasta el año 2061. Estos 55 años
que quedan por delante se suman a la media de 46 años de
explotación que ya han cumplido los 26 mayores embalses
gallegos. Dicho de otro modo, la teórica extinción de
las concesiones en un plazo máximo de 75 años, en el
caso de Galicia se sobrepasaría en 26 años. Jorge
Marquínez, presidente de la CHN, ha decidido reactivar
el denominado programa Alberca que incluye la revisión
de estas centrales. «La ministra [Cristina Narbona] ya
ha dicho que quiere saber quién usa el agua, para qué y
a qué coste», dice.
En Galicia, las 26 principales hidráulicas, tienen una
potencia instalada de 2.800 megavatios que producen en
torno al 20% de la energía hidroeléctrica española.
La vasca Iberdrola es la mayor propietaria de
concesiones, con 1.267 megavatios instalados, en su
mayoría en la cuenca del Sil y Unión Fenosa posee 1.158
megavatios, concentrados en el área del Miño. Endesa,
por su parte, explota sólo dos centrales con 376
megavatios.
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PRAZOS E PREZOS DOS ENCOROS.
Firma: GARCÍA
VÁZQUEZ, VÁZQUEZ RODRÍGUEZ, DÍAZ-FIERROS)
TEMOS na
conca Miño-Sil trinta grandes encoros que
son concesións de uso dun recurso natural en
dominio público que deberían ser revisadas
tanto nos seus prazos como nos seus prezos.
Nos prazos, porque son concesións outorgadas
na ditadura (anos cincuenta e sesenta) por
cen anos, sobre a base dun decreto do 1921.
Porque xa no 1985 a actual Lei de Augas
baixounas a 75 anos e, aínda así, pasados 20
anos desa lei e, segundo un ditame da
Comisión Europea, ese prazo é excesivo.
Ademais, segundo o profesor Pérez Arriaga,
autor do Libro Branco sobre a Xeración de
Enerxía en España, están xa amortizados en
máis de dúas veces. Finalmente, porque estas
concesións son prorrogadas automaticamente
se realizan algunha obra nos encoros, o que
non parece favorecer nin á libre competencia
nin á transparencia.
Por iso cremos que o Goberno central debe
revisalas nunha nova lei de augas ou nun
decreto específico con concesións de menor
prazo e sen prórrogas. Daquela, os encoros
do Miño-Sil poderían reverter ao dominio
público antes de 2015 e quedar baixo xestión
pública ou en novas e máis esixentes
concesións por concurso-poxa.
Un canon por kilovatio
No entanto, tamén deberían ser revisadas en
prezos, neste caso pola Xunta de Galicia.
Porque o Goberno galego pode e debe
aplicarlles un canon por kilovatio producido
tal como xa se fai noutras autonomías. Este
imposto debería asociarse aos danos
soportados en Galicia, e especialmente nas
comarcas da conca Miño-Sil, na
biodiversidade, na paisaxe e no entorno e
tecido social... débeda histórica ambiental
e social acumulada en mais de 40 anos de
concesións. Os ingresos deste imposto
servirían tamén como mínima contrapartida
doutros danos que evitamos achegando esta
enerxía renovable xerada a partir dos nosos
ríos: tanto no cambio climático como na
avultada dependencia enerxética.
Se todo isto é así, con un canon ou imposto
autonómico sobre estas instalacións
enerxéticas, por exemplo dun céntimo de euro
por kilovatio producido, a Xunta de Galicia
ingresaría ao ano uns 70 millóns de euros
cos que podería compensar e remunerar a esa
zona da Galicia interior. Un dividendo
verde co que se podería crear
emprego rural nas concas do Miño-Sil... por
exemplo, para limpar os montes, xerar máis
electricidade verde coa biomasa recollida e
evitar o risco de incendios.
Socialmente trátase dunha estratexia
claramente gañadora á que todos deberíamos
apuntarnos; medidas firmes cara o
desenvolvemento sostible, a xustiza
territorial, a conservación do patrimonio
natural e a revitalización do medio rural.
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ENTREVISTA CON JORGE MARTINEZ. (Presidente
de la CHN)
El presidente de la
Confederación Hidrográfica del
Norte (CHN) asiste con atención
al debate sobre los escasos
beneficios sociales que reportan
a Galicia los embalses
hidroeléctricos. También comulga
con la idea de que la rica
cuenca gallega del Miño y del
Sil deje de depender de Oviedo y
pase a ser gestionada
directamente desde Galicia.
«Vamos en esa dirección
-asegura- y ya hay un acuerdo
unánime para segregar la CHN en
dos unidades. Crearemos una
Confederación Hidrográfica del
Miño con sede en Galicia».?
-¿Le parece razonable que
Galicia quiera gestionar sus
ríos?
-No sólo creo que es razonable,
sino que es lo que vamos a
hacer. Estamos modificando todas
las confederaciones
hidrográficas. Hay razones de
fondo para ello y la cuenca del
Miño tiene su propia identidad,
diferente a de la cuenca del
Cantábrico. Repito que crearemos
una Confederación Hidrográfica
del Miño con sede en Galicia,
probablemente en Ourense o en
Lugo. Este nuevo organismo
gestionará las aguas, sobre todo
de Galicia, pero también una
pequeña parte en Asturias y
Castilla y León, así como en
Portugal. -¿Cuándo se
creará? -No lo sabemos.
Requiere de la aprobación del
Parlamento español. Pero este
mismo otoño daremos el primer
paso, con la creación de la
Demarcación Hidrográfica del
Miño.? -¿Sería posible
otorgar hoy las concesiones para
las hidráulicas gallegas?
-Hoy no sería posible otorgar
las concesiones gallegas.
Hablamos de embalses que ni
siquiera tenían en cuenta el
respeto del caudal ecológico.
Eran otros tiempos. Estamos
hablando de concesiones que en
algunos casos son indefinidas, y
de otras de hasta 99 años. La
mayoría seguirán hasta el 2060.
Antes no se tenían en cuenta los
caudales ecológicos, los
impactos del efecto barrera...
Suponen una ocupación de muy
difícil reversión.
Jorge Marquínez es, desde
hace 25 años, profesor de Geología de la
Universidad de Oviedo. Entre 1993 y 1995 fue
director general de Recursos Naturales del
Gobierno de Asturias. Amigo personal de la
ministra Cristina Narbona, hace dos años
aceptó volver a un cargo público, asumiendo
la presidencia de la CHN. «Expropiar las
presas es impensable», asegura.
-Porque hay derechos consolidados con una
valoración económica altísima. Es un reto
que excede a la CHN. Nosotros, lo único que
podemos hacer es vigilar el cumplimiento de
las condiciones concesionales, que es bien
poco. Pero expropiar es una solución
impensable, por onerosa y por no justa.
- ¿Y las eléctricas cumplen las
condiciones de las concesiones? -En
la CHN estamos mirando eso con una lupa muy
gorda. En Asturias, por ejemplo, estamos
abordando la caducidad de la primera gran
hidráulica, el embalse de La Malva,
construido en 1918. La Administración está
estudiando la liberación de los caudales.
Pero esto es esperar demasiado. -¿Y
cuál es la solución? -Negociar,
buscar pactos. Las compañías tampoco son
irresponsables y no pueden ser ajenas a una
deuda social muy grande.
En otoño se creará la
Demarcación Hidrográfica del Miño, como paso
previo a la segregación de la Confederación
Hidrográfica del Norte. La CHN tiene su sede
social en Oviedo y actualmente es el órgano
supervisor de todos los ríos del País Vasco,
Cantabria, Asturias y Galicia, con dos
excepciones: Galicia Costa, que aglutina los
ríos que desembocan en las provincias de A
Coruña y Ourense, que dependen de la Xunta;
y Costa Vasca, un ente similar al gallego.
Con la creación de la nueva Confederación
Hidrográfica del Miño (CHM), la CHN
gestionará los ríos y embalses de Asturias,
Cantabria y el País Vasco (a excepción de la
Costa Vasca) y la CHM gestionará la gran
cuenca Miño-Sil.
Entre el 2001 y el 2008, la CHN habrá
invertido 857,6 millones de euros en
Galicia.
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